Museo Municipal

Es un inmueble del siglo XVI construido por Francisco Méndez Montoto y reconstruido en el año 1595, de acuerdo con la inscripción que se conserva en el dintel del zaguán, por su hijo, Alonso Méndez Montoto, que era alguacil mayor de la Real Audiencia, y que falleció en 1617, y su nieto, Alonso, que contrajo matrimonio con María Enríquez Vilamarín. Alonso Méndez Montoto llevaba sus armas “puestas y esculpidas en la portada de su casa y en la ermita”, edificio que por la parte trasera alcanzaba la rúa dos Fornos y contaba con huerta y en esta un pozo y naranjos. Cuando muera María, su esposo, viudo, arrienda a su hermano Benito Méndez Montoto las casas principales que tenía en la Rúa da Obra. Por eso se muestran las armas de los Vilamarín al lado de las de los Méndez en la fachada del edificio, que tenía un patio interior y fue modificado al destinar dicho inmueble para museo, en el año 1987. La calle donde se ubica es la actual Rúa Lepanto, antes Rúa da Obra, haciendo referencia a las labores de construcción de la vecina Catedral de San Martiño, en la Edad Media, ya que en esa zona, próxima a la cabecera del templo episcopal, se uicaba el taller, el obradoiro de la misma. De ahí el primitivo nombre de este vial.

Lunes: cerrado.
De martes a sábado: 11h a 14h y de 18:30h a 21:30h.
Domingos: 11:30h a 14h.

Cerrado los días 24,25 y 31 de Diciembre, y el 1 y 6 de Enero.

Centro Cultural Marcos Valcárcel

Ocupa un notable edificio del siglo XIX con cerca de 4.000 metros cuadrados de superficie. Con anterioridad había sido un almacén textil, propiedad de la familia Simeón García, y viviendas. Su arquitectura sobria a base de una magnífica cantería de piedra y una carpintería de madera emblemática encajan con una recuperación que respetó con exactitud su carácter señorial para convertirlo hoy en un lugar referente de cultura en la provincia ourensana. Concretamente la historia de este inmueble se remonta al año 1893, cuando Gil Torres Fernández, en representación de Juana Navarrete, residente en Santiago de Compostela, solicitó desmontar una huerta propiedad de dicha señora, para levantar un edificio cuyos planos son del arquitecto catalán Antoni Serra i Pujals. Juana Navarrete era la esposa de Simeón García Olalla y de la Riva, iniciador de un floreciente negocio, los Almacenes Simeón, de tejidos. El inmueble quedó terminado en 1896 y el inspector de su construcción fue José Queralt.

Años después la familia propietaria añadió al negocio un banco, el Banco Simeón. Este inmueble es una construcción de su tiempo, muestra de la renovación arquitectónica y de progreso propia de las ciudades de la época, muy influenciada por la moda europea. La cantería del edificio se debe a Severino López, la ebanistería, a Manuel Amor Fernández, y la fundición, a la Fundición Malingre.

El edificio presenta hoy sótano, planta baja y tres alturas. Presenta planta rectangular y en cada esquina luce una torre. Fue concebido con tres fachadas elegantes, una para cada una de las tres calles a las que da. La fachada sur es medianera y hoy se constituye mediante galerías que iluminan el edificio cual solana.

De Lunes a sábado: 11h a 14h y de 17h a 21h.
Domingos: 11h a 14h

Cerrado los días 24,25 y 31 de Diciembre, y el 1 y 6 de Enero.

Iglesia de Santa María Nai

Posiblemente se trate del templo ­más antiguo de la ciudad, y que date probablemente del siglo VI. Fue reconstruido por el obispo Ederonio en 1084, tal como reza la inscripción sobre la puerta lateral, por la que en tiempos se accedía al claustro y cementerio de esta iglesia. Se trataría de un inmueble románico, de pequeñas dimensiones, a juzgar por noticias que nos quedan de Muñoz de la Cueva, pero como indica Olga Gallego, las evidencias no nos permiten pensar en un edificio románico pues, fijándonos en las ocho columnas tardorromanas o germánicas de la fachada barroca, o fueron elementos de la primitiva iglesia o de un edificio de carácter civil.

Santa María Nai fue lugar de enterramiento de los obispos de Ourense hasta que se construyó la actual catedral. La documentación desvela el nombre de algunos obispos inhumados en Santa María Nai, bien en la capilla dedicada a San Ildefonso o en la de Santiago. El edificio que hoy contemplamos es del siglo XVIII. Fue construido en 1722 por orden del obispo Juan Muñoz de la Cueva una vez derribado el primitivo templo, acción que tuvo lugar en 1717 bajo el pontificado de monseñor Siuri.

En la fachada norte, sobre la puerta, fue colocada una inscripción en 1722 que alude a la basílica que había levantado Ederonio en el siglo XI. Masdeu la tradujo del latín y viene a decir: “Está abierta para todos la puerta de este sagrado templo. Los fieles cristianos derramen aquí sus corazones delante de Dios y lloren amargamente sus pecados y entrando así afligidos salgan alegres porque Jesucristo perdona las culpas a quien las confiesa y las llora. El obispo Ederonio empezó la fábrica de esta iglesia en la era de 1122, año de 1084”.  El debate sigue abierto acerca de si en el solar de dicho templo estaba la primitiva catedral de la diócesis.

Eduardo Carrero Santamaría piensa que en Ourense la pérdida de la catedral previa o el hecho de que pudiese encontrarse en obras llevó “a la adaptación de un templo cercano o al uso de la capilla episcopal, en este caso Santa María la Madre, como catedral eventual”. Considera que no es fácil sostener si el conjunto episcopal ourensano tuvo, desde un inicio, de dos iglesias dedicadas a la Virgen y a San Martiño.   No cree Carrero que en Ourense se pueda hablar de un conjunto episcopal con catedral doble pues señala que la existencia de dos templos paralelos se apoya en “testimonios legendarios, en piezas reaprovechadas y en la generalizada opinión de una mayor antigüedad de Santa María la Madre frente a San Martiño”.

Benito Fernández Alonso y Del Castillo sostuvieron que Santa María Nai no existió antes del siglo XI, que es cuando la edificó Ederonio “para hacer las funciones de catedral, ante el lamentable estado en que debía hallarse la original iglesia prerrománica de San Martiño”.

Esa iglesia pequeña acogió el culto catedralicio hasta, dice Carrero, cerca del año 1132, cuando se empezaría a levantar la actual basílica, consagrado su altar en 1188. Le parece evidente que dicho templo edificado por Ederonio era una fundación ex novo.

Según Del Castillo, los famosos capiteles procederían de la original y primitiva catedral de San Martiño. Carrero Santamaría señala que de acuerdo con el sustrato tardorromano sobre el que se levantan tanto la iglesia de Santa María como el resto del palacio episcopal ourensano, “los capiteles pudieron reaprovecharse de otro edificio de la zona”. Por ello concluye que la sede catedralicia de esta ciudad se ubicaba “en un lugar similar al actual”, que dispondría, al norte, de una capilla bautismal dedicada a San Juan Bautista, y de un atrio.   Ederonio, por su parte, mandaría edificar Santa María Nai para celebrar allí el culto episcopal mientras se reformaba la sede de San Martiño, muy deteriorada dadas las incursiones foráneas.   Rivas Fernández insiste en que la obra románica de la catedral “no se levantó en solar de nuevo cuño, disociado o desconectado del recinto sagrado preexistente, sino que es la directa heredera de otra u otras edificaciones sagradas que como ecclesiae de santos se asentaron en este mismo lugar”.

Lunes: cerrado.
De martes a sábado: 11h a 14h y de 17h a 21h.
Domingos: 11h a 14h.

Cerrado los días 24,25 y 31 de Diciembre, y el 1 y 6 de Enero.